Dinero por debajo de la mesa

21. diciembre 2009 | Por | Categoria: Camboya


 Dinero por debajo de la mesa

En Camboya todo el mundo habla de corrupción, pero nadie se atreve a apuntar con el dedo. De todas formas, tampoco tendríamos dedos suficientes para poder apuntar. Todos saben bien que toda la administración es corrupta, desde las altas instituciones a las más bajas. Las ONGs tampoco se salvan; según un informe del Comité de Cooperación de Camboya,  un 82 por ciento de las 3.000 organizaciones que trabajan en Camboya, o alguno de sus trabajadores, han aceptado pagados irregulares.

Cierto es que la corrupción, y así lo apunta un el Barómetro sobre Corrupción 2009 de Transparencia Internacional, existe en todos los países del mundo, incluidos los más desarrollados. Sin embargo, en Camboya la corrupción afecta de una manera muy directa al ciudadano, puesto que es uno de los países más afectados por el pequeño soborno, es decir, por esas pequeñas tasas que personal administrativo, judicial o policía, entre otros, obligan a pagar, aumentando las penurias económicas que muchos ya pasan.

No obstante, los policías son «honrados» con su gente e intentan exprimir al máximo a los occidentales para poder sacar su jornal extra diario. Las excusas que se inventan para sacar unos dólares extras son de lo más variopintas:

Te has saltado el semáforo en rojo

Pero si estaba en verde

No, no, estaba en rojo – imposible discutir – Cinco dólares.

Y ahí empieza el regateo, para intentar rebajar la multa. La práctica se ha vuelto tan común que los camboyanos, montados en sus furgonetas-taxi, las únicas que deben pagar el «impuesto», a no ser que el conductor sea occidental,  ni siquiera se paran y les tiran el dinero a la carretera.

No obstante, como decía, corrupción hay en todos sitios y, según Transparencia Internacional, los partidos políticos europeos son bastante más corruptos que mis amigos policías. Mira que nunca lo hubiera imaginado.

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3 comments
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  1. He estado mirando datos de corrupción para Camboya. Parece que si bien los niveles de corrupción comenzaron a bajar a partir del año 96 (ocupaba el 8º puesto en el índice de corrupción y descendió hasta la 17ª posición en 2003), volvió a las andadas, con una 9ª posición para 2008. Sin embargo los datos de economía muestran mejora en todos los indicadores en los últimos años.

    Tú que vives allí, al margen de lo que digan las estadísticas sobre economía, ¿crees que influye directamente sobre la calidad de vida de los camboyanos?

    Un saludo y mucha suerte por aquellas lejanas tierras con los nuevos proyectos.

    // (Datos del Banco Mundial: Governance Matters VIII: Governance Indicators for 1996-2008 y World Development Indicators database, April 2009.)

  2. Gracias por tu comentario, Sergio. Como comento en el post, la corrupción en Camboya es una corrupción que se ha afianzado en los estratos más bajos de la administración (aunque también existe en los más altos). Esta corrupción en los estratos bajos afecta especialmente a las condiciones de vida de los camboyanos. Por ejemplo, el transporte de mercancías es objeto de impuesto en las carreteras. El problema es que no hay que pagarlo una vez, hay que pagarlo cada vez que te cruzas a una pareja de policías que espera al acecho en la carretera. Esto incrementa el precio de los productos. Los taxis, como digo, el principal medio de transporte de personas, tambien tienen que pagar el «impuesto» (las mercancías a veces se salvan, pero los taxis nunca). Esto hace que sea más caro viajar entre ciudades. Conseguir cualquier tipo de papel administrativo también implica pagar tasas de más.
    Pero creo que la peor consecuencia que tiene todo esto es que los camboyanos han perdido todo respeto al Gobierno y a las administraciones (por eso les tiran el dinero), lo que hace más complicado que pueda haber avances hacia sistemas más democráticos.
    Está previsto que en las próximas semanas el Parlamento camboyano debata una nueva ley anticorrupción. Cierto es que les ha costado catorce años aprobar un borrador y que una vez aprobado parece haberse quedado estancado en el Gobierno y no se conoce su contenido.

    Veremos qué pasa con esta nueva ley, pero las mejoras económicas no servirán de nada por sí solas. Los más pobres seguirán sin tener casi nada, mientras que la clase alta irá acumulando cada vez más dinero. La verdad es que de momento veo pocos signos de redistribución económica, salvo casos muy concretos, y la corrupción tiene mucho que ver en esto, ya que desalienta todo tipo de iniciativa económica.

  3. Que la policía sea honrada con su gente dice mucho en favor de la mentalidad de esa sociedad.

    Saludos