La paliducha del barrio

15. enero 2010 | Por | Categoria: Diarios


 La paliducha del barrio

Un camboyano me saca una foto en Phnom Penh.

Desde que llegué a Camboya, entiendo cada día mejor al negro que vivía en mi barrio cuando era pequeña y al que todos apuntábamos con el dedo por su color de piel. Unos, especialmente los niños, lanzaban sonrisas divertidas, como cuando ven algo curioso. Para otros, las miraban tenían cierto rencor.

Miradas similares se posan sobre mí cada día. La mayoría, incluidas las de los mayores, suelen ser divertidas, de sorpresa por ver una piel blanca o unos ojos no rasgados. A diferencia del negro de mi barrio, las miradas de odio son las menos frecuentes, aunque muchos siguen recordando cuánto mal han hecho y siguen haciendo los occidentales en estas tierras. Pero yo recibo miradas que el negro de mi barrio no recibía, las miradas del dinero, las miradas de la estafa. «Hoy me tocan unos dólares de más», piensan los camboyanos cuando ven a un occidental, sobre todo los que no están acostumbrados a los turistas. Los que sí lo están, se hacen dólares de más todos los días y se permiten incluso ponerte la mirada de odio cuando intentas regatear y obtener un precio justo.

Probablemente, soy mucho más afortunada que el negro de mi barrio, porque en general me tratan con respeto, exceptuando los conductores de moto, que te llaman como si fueras ganado. Pero no deja de ser incómodo que todo el mundo te mire, te señale y cuchichee cuando pasas. Y es que, aquí, yo soy la paliducha del barrio.

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3 comments
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  1. La foto me gusta mucho, paliducha :) ¡¡Qué ganas de ir!!

  2. Yo creo que si te pusieses el pijama cuando sales a la calle no te pasaría tanto 😛

  3. […] saludos, golpecitos amigables … Ya he expresado alguna vez lo desconcertante que me parece la forma en que me tratan aquí y lo molesto que a veces me resulta […]