¿Sólo 4.000?

5. febrero 2010 | Por | Categoria: Jemeres Rojos


 ¿Sólo 4.000?

Una de las fotos de víctimas expuestas en el S-21

Cuatro mil testigos en un juicio puede parecer una cifra abrumadora. En este caso, es poco menos que una cifra ridícula. Hoy se termina el plazo para constituirse en parte civil en el segundo juicio contra los Jemeres Rojos y hasta el miércoles pasado sólo se habían presentado 4.004 solicitudes. Y digo “sólo”, porque las personas torturadas y que aún siguen con vida son más de tres millones.

Lo cierto es que este juicio ha despertado poco interés en la sociedad camboyana. La mayoría no sabe que existe o no quiere saber. No quieren recordar.

A la mayoría, con un Pol Pot muerto (ellos nunca hablan de Jemeres Rojos, sino del régimen de Pol Pot) y sin saber  quiénes son sus verdugos directos, el tribunal internacional les importa menos que nada. El régimen de Pol Pot fue un régimen altamente descentralizado en el que las órdenes se daban desde el Angkar (la Organización) y pasaban hasta los estratos inferiores, los jefes de cada población. Eran éstos los encargados de ponerlas en práctica. Sin embargo, cada uno la interpretaba a su manera, lo que hacía que las condiciones de vida fueran muy dispares según el lugar en que se residía. Había poblaciones donde las raciones eran más abundantes, porque los jefes no se quedaban con el arroz para ellos, y el maltrato físico era menos frecuente. Allí la vida era algo mejor. En otras, directamente morían de hambre, eran torturados y se les sometían a jornadas de trabajo extenuantes. Todo eso dependía de miles de jefes de poblado, que nunca serán identificados. Heather Ryan, una de las principales observadoras del juicio y representante del Open Society Justice Institute, me decía el otro día por teléfono que el juicio servirá para apaciguar una especia de conciencia nacional que necesita decir que se ha hecho justicia, “pero no servirá para que los camboyanos sepan quiénes mataron a sus familiares. Eso es imposible”.

No obstante, la indiferencia del pueblo camboyano sigue sorprendiendo dada la importancia de los líderes que se sentarán en el banquillo:

Ieng Sary, ministro de Asuntos Exteriores de la Kampuchea Democrática

Nuon Chean, número dos y principal ideólogo del régimen

Khieu Samphan, presidente de Kampuchea democrática

Ieng Thirith, ministra de Asuntos Sociales

Kaing Geuk Eav, alias Duch, principal responsable del centro de torturas S-21

Una de las personas más involucradas en este tribunal, el director del Centro de Documentación de Camboya, Youl Chhang, y también víctima del régimen, aseguró hace unos días a la prensa que las peticiones civiles deberían situarse ya en el medio millón. El consuelo que le queda a Chhang es que, aunque el plazo se haya cerrado oficialmente, se seguirán aceptando peticiones. Aunque existen pocas posibilidades de que aumenten en un número significativo. El juicio le seguirá importando sólo a una minoría de camboyanos. –

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