La oportunidad perdida de Camboya

12. marzo 2010 | Por | Categoria: Camboya


Almiradas art3 La oportunidad perdida de Camboya gobierno camboyano le gusta la democracia. Le gusta poder decir a la comunidad internacional: “Miren ustedes, hemos sentado a unos cuantos camboyanos en un escaño y nos ha salido una ley democrática. Ahora ya nos merecemos las ayudas al desarrollo”. La reciente aprobación de la ley anticorrupción camboyana ha seguido un paripé de este calibre. La Asamblea Nacional aprobó ayer, 11 de marzo, un borrador cuyo contenido se había hecho público siete días antes y que no ha podido ser debatido ni por partidos políticos ni por organizaciones no gubernamentales. El resultado será un sistema que estará controlado por aquellos que todo el mundo señala como los más corruptos: el propio gobierno.trans La oportunidad perdida de Camboya

money3 1024x669 La oportunidad perdida de CamboyaLos dos puntos principales de esta nueva ley serán la creación de una Comisión Nacional Anticorrupción, cuyos miembros serán designados por el rey, el senado, la asamblea y principalmente por el gobierno, y de una Agencia Anticorrupción, que se encargará del trabajo de investigación diario. Ambas estarán bajo el control absoluto del Consejo de Ministros.

La iniciativa legislativa ha sido aprobada con prisas, a pesar de que el gobierno ha tardado quince años en presentar un borrador. Pero el tiempo apremia, ya que en abril se celebrará la próxima reunión internacional de donantes para Camboya y la comunidad internacional no iba a aceptar seguir dando dinero sin que hubiera alguna medida evidente para atajar la corrupción. Probablemente la jugada le saldrá bien este año a Hun Sen, primer ministro camboyano, ya que pedirá que se espere un tiempo antes de ver resultados.

Una lacra omnipresente

La corrupción no es un problema menor en Camboya, es algo que lo engulle todo. Según el índice de Transparencia Internacional 2009, Camboya se encuentra entre los quince países más corruptos del mundo. Hay corrupción a todos los niveles, desde el líder político hasta la mujer que le encuentra un trabajo a otra y que le hace pagarle una parte de su sueldo mensual. Sin embargo, la corrupción de los funcionarios, junto con la de algunos ciudadanos que se aprovechan de los más débiles, suele ser la que más daño hace a la población ya que grava directamente su vida cotidiana. Los niños pagan a los profesores para aprobar los exámenes, los camiones tienen que pagar una comisión a los policías cada vez que se cruzan con una patrulla, los ciudadanos deber ir con su billete por delante si quieren obtener un papel de un administrativo estatal.

La mayoría de los pequeños funcionarios se ven obligados a estas prácticas debido a sus míseros salarios que se sitúan entre 30 y 50 dólares al mes, es decir, lo justo como para alimentarse a base de noodles cada día (el que cobre 50 dólares podrá hasta tomarse un café de vez en cuando), pero no para procurarse un techo bajo el que dormir. Esto convierte a la corrupción de bajo perfil en una práctica generalizada, que muchos aceptan como una especie de solidaridad.

No obstante, el gobierno no tiene mucho interés en mejorar las condiciones de estos funcionarios y se aprovecha de esta aceptación general para dar alas a sus propias corruptelas. Aumentar el sueldo de los funcionarios, por ejemplo, desde los 50 dólares, que permiten tomar café pero dormir en la calle, hasta los cien dólares, que permitirían alquilar alguna pequeña habitación en la que apiñar a su familia, costaría unos 15 millones de dólares al año. Camboya recibió el año pasado en donaciones internacionales casi 1.000 millones de dólares.

Camboya no sólo ha perdido una oportunidad para aprobar una ley anticorrupción sin la que probablemente nunca dejará de ser un país subdesarrollado; no ha dejado escapar tan sólo una ocasión para empezar a ser un país creíble o incluso para darle una vida un poco mejor a sus ciudadanos. Ha creado además un arma de doble filo que, en las manos inadecuadas, podrá ser usada políticamente, minando aún más las precarias libertades del país. Camboya ha dado probablemente un paso hacia atrás.

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One comment
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  1. me parece muy fuerte que en el siglo 21 aun alla hambre en el mundo ,que los poderosos puedan abusar de menores p0r medio dolar y que los paises desarollados como es europa, estados unidosy demas no puedan con esta corrupcion que esta pasando al otro lado del mundo vender niños por nada , abusar de ellos y demas por dios en que mundo estamos todos que permitimos que esto este oquuriendo desde aqui reto ami pais españa al gobierno español que esponga este problema en la union europea y que por una vez entre todos a cabemos con esto en el mundo muchas gracias y buenas tarde ……kirenia