¿Y si cambiáramos las ONG por empresas socialmente responsables?

12. julio 2010 | Por | Categoria: Desarrollo


 ¿Y si cambiáramos las ONG por empresas socialmente responsables?

Una madre con sida juega con su hija con uno de los muñecos que ella misma ha tejido.

La teoría liberal dice que cualquier elemento ajeno al mercado causa disfunciones y dificulta el equilibrio económico. La crisis ha demostrado que el mercado no es capaz de autorregularse, pero eso no significa que todas las disfunciones ayuden en esa regulación. Las ONG son elementos ajenos a este mercado, ya que no se rigen por las mismas reglas, y causan desequilibrios, a menudo positivos pero también negativos.

Existe una suerte de pacto que dice que prohíbe criticar a las ONG, salvo pena de ser repudiado socialmente por poner trabas a una labor tan importante. Pero es difícil callar cuando cada día se es testigo de cómo prácticas equivocadas, la mala gestión o la falta de coordinación entre organizaciones pone en peligro el desarrollo de un país. Durante los meses que llevo en Camboya, he aprendido dos cosas importantes sobres las ONG:

  1. El exceso de organizaciones no gubernamentales trabajando en un territorio es perjudicial.

  2. El intento de crear actividades económicas a través de ONG no crea modelos sostenibles.

En realidad, ambas afirmaciones están directamente relacionadas. Las ONG, asociadas a sistemas económicos, crean modelos viciados, poco eficientes pero que sobre todo generan pocos incentivos de trabajo. He conocido a gente que ha preferido quedarse sin trabajo antes que cobrar 150 dólares (un salario digno en Camboya) bajo el pretexto de que las ONG suelen pagar mejor. Porque, aunque ése no sea el objetivo de las ONG, los locales ven una oportunidad de sacar dinero e intentan aprovecharse de ello. Y cuando gran parte de la economía de un país depende de las ONG, es decir, cuando hay un exceso de organizaciones, la economía en sí se vuelve ineficiente. En Camboya, la mayor parte de los proyectos que comenzaron como ONG con el objetivo de convertirse en empresas socialmente responsables han fracasado por la falta de motivación de los trabajadores. Sin embargo, los proyectos que comenzaron como empresas sociales (de las de verdad, nada de tonterías de Responsabilidad Social Corporativa) han conseguido una mejor salud financiera y una mayor implicación de los trabajadores. ¿No será entonces este tipo de empresa un modelo más adecuados para esta clase de proyectos?

Hay otros problemas que se derivan de la presencia masiva de ONG, como su uso como arma política o el incentivo que suponen a los gobiernos para delegar servicios públicos a estas organizaciones, especialmente en lo que se refiere a sanidad. Sin embargo, no todo es de color negro. Las ONG realizan labores esenciales que deben ser mantenidas, pero es necesario crear un debate más intenso sobre cuáles deben ser sus funciones, además de analizar cuidadosamente las consecuencias de sus actividades, tanto positivas como negativas. Y su papel en la economía debería limitarse a corregir ciertos fallos del mercado, pero no a competir en él directamente. Esto no ayudará tan sólo a una mejor distribución de la ayuda y a una mayor eficiencia de las ONG, sino que probablemente fomentará una buena imagen entre los ciudadanos, que agradecerán la transparencia y la autocrítica y dudarán menos al depositar su euro en la caja de las donaciones.

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6 comments
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  1. Me encantó tu blog. Recuerdo haberlo visitado algunas veces
    Lo redescubro desde el sitio de los premios 20blogs.
    El mío tiene como tema principal el de relatar viajes, recorrer lugares y acompañarlo con imágenes.
    Saludos desde Argentina
    Elisa, Serendipity

  2. Las ONG´s, en muchos casos, están viciadas y como tal ni siquiera creo que el concepto debería de exisitir. Pero la RSC es puro marketing!!! No me creo nada… y aún así hay gente estupenda en cualquier ámbito de la vida enel que si q creo

    salu2

  3. Estoy de acuerdo contigo Nat, de hecho hay una frase en el post que dice «nada de tonterías de Responsabilidad Social Corporativa». Porque para mí no es lo mismo. La RSC, como yo la entiendo, es cuando el Carrefour dice que si compras no sé qué, la mitad se lo dará a los pobres niños swahilis. Y un empresa socialmente responsable, o empresa social que también las llaman, es aquella que parte del principio de repartir al máximo sus beneficios con aquellas personas que están involucradas en la empresa. Es decir, en Camboya, H&M ya puede hacer mucha RSC que sigue pagando 50 míseros dólares mensuales a sus trabajadores.

    Las empresas sociales tienen productos más caros, son más pequeñas, venden menos (en general) y pagan salarios de unos 120 dólares mensuales (para un español sería entre 1.000 y 1.200 euros al mes, según dónde se viva). En general no les queda dinero para beneficiencia (ni falta que hace), pero crean empleos sostenibles que son mucho más valiosos que la mayor parte de los proyectos de las ONG. Y tienes razón en que hay gente estupenda en todos los sitios, y gente horrenda (o que no hace bien su trabajo) también. La solución: control y transparencia en la información de los productos.

    Saludos

  4. Interesante y atrevida reflexión. Es cierto que nadie se atreve a criticar a las ONG, aunque es bien cierto que aunque su labor sea loable y necesaria también pueden tener problemas en su forma de funcionar, como cualquier otra organización. Yo reconozco mi total desconocimiento del tema, así que me ha gustado mucho leerte.

    Saludos.

  5. He seguido con mucha atención el tema de las ONGs en Camboya: primero, estas fueron responsables en parte de que en los años 90 se enriqueciera una pequeña elite de «voluntarios locales» radicados en Phnom Penh que hicieron que se acumulara la inversión en la capital (pocas ONGs tuvieron una presencia auténtica en el campo), pues toda la ayuda internacional que llegaba a esas ONGs se quedaba en la ciudad, mientras los funcionarios de muchas de esas ONGs «colectoras» estaban metidos en oficinas con aire acondicionado «administrando» las ayudas, pero separados en gran medida de la realidad del país. Segundo, debe haber una razón por la cual Camboya atrae tanto a las ONGs. Quizá ese mismo precedente histórico de las ONGs colectoras dio la idea de que una ONG es una gran platarforma de desarrollo pero de grupitos. La realidad camboyana, su historia reciente, etc, han sido y son explotadas por ciertos grupos locales y extranjeros; Camboya llena de minas, Camboya víctima de los jemeres rojos, víctima de los bombarderos de Nixon, abuso infantil, abuso de la mujer, tráfico humano, etc, etc. Todo eso parece que atrae más fácilmente la conmiseración del mundo que por ejemplo Sudán o Congo en donde hay menos ONGs que en Camboya y en donde hay problemas más duros que en Camboya. ¿Por qué las inundaciones de Paquistán no han generado tantas ONGs como las que tiene Camboya? O Haití, o Colombia, o Timir Este… ¿qué tiene Camboya? Hay que seguir viendo esto y me parece muy en su sitio la reflexión.

  6. […] 2. Facilitar plataformas deliberativas para quienes discuten la noción de desarrollo y encuentran contradicciones en los modelos universalistas y antimercado que terminan conduciendo al letargo económico. […]