Vietnam y el falso comunismo

13. julio 2010 | Por | Categoria: Destacados, Vietnam


 Vietnam y el falso comunismo

Resulta bastante gracioso ver estrellas comunistas a la puerta de un gran centro comercial. Es como decir que eres musulmán  mientras rezas el Padrenuestro. Es simplemente una incoherencia. Pero para eso sirve la política, para jugar con las palabras a tu antojo y modelar su significado según te convenga. Camboya dice que es democrática cuando no lo es, Vietnam dice que es socialista, cuando tampoco lo es. Ninguna de las dos encaja pero utilizan sus autodefiniciones para controlar lo más importante: el poder.

Vietnam abandonó su política de corte estalinista un año antes que la propia Rusia. En 1986 el sistema comunista estaba al borde del colapso y Vietnam decidió abrir la economía a la iniciativa privada. El Doi Moi, o Renovación, como se denominó este cambio, abrió la vía para un crecimiento económico desconocido en la península de Indochina y en la mayor parte de los países en desarrollo. Ahora es uno de los países que crece más rápidamente y dos tercios de su PIB proceden ya del sector privado.

“Si Ho Chi Minh siguiera vivo, ahora Vietnam sería diferente”, oía esta mañana decir a un vietnamita que hablaba con un turista. Sorprende por ello ver estatuas del líder comunista y otras insignias del régimen junto a tiendas de Louis Vuitton, Canon o cualquier otra multinacional que se nos pueda ocurrir. Es un falso comunismo que les ha permitido tener uno de los niveles de vida más elevados del Sudeste asiático, aunque no por ello se dejan de ver escenas de pobreza. Pero ante todo es un falso comunismo que está atando al país e impidiendo que corra libremente sobre la senda que ya ha emprendido. Y eso, de un país que ha conseguido echar a cuantos han querido cercenar su libertad es cuanto menos sorprendente.

Más información: Revolución económica en Vietnam y sus consecuencias: el Doi Moi

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7 comments
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  1. Vietnam sigue la estela de China y la apertura en primer lugar es económica y con el tiempo será política. Un país socialista de economía capitalista parece que funciona. El ritmo de crecimiento del país es positivo (el segundo de Asia) pero es cierto que existen ciertas ataduras en el aspecto económico, Ho Chi Minh City no puede crecer más rápido de lo que quisiera porque Hanoi absorbe la mayor parte de la riqueza generada y la reparte por el país (en ese sentido no es un falso comunismo) y es así porque el centro político está en Hanoi, en China ocurría lo mismo con Shanghai y Pekín. Hanoi mira a Pekín y Ho Chi Minh City mira a Singapur, pero el país es uno, Vietnam, y tiene que crecer de forma homogénea, en ese sentido veo que aplican el socialismo de manual.

  2. Te doy toda la razón. Está claro que Vietnam no es ningún Estados Unidos. Yo diría que practica una especie de sistema mixto, con incentivos capitalistas pero con un mayor reparto de la riqueza. Por ejemplo, el índice Gini, que mide las desigualdades, indica mayores disparidades en Estados Unidos que en Vietnam. En Vietnam he tenido muy pocas veces la sensación de una diferencia económica drástica entre la población (por diferencia económica drástica entiendo una gran mansión y al lado una chabola a punto de caerse). Sin embargo en Camboya, tal vez porque la conozco mejor, sí que veo esas diferencias drásticas. A mí modo de ver, con las adecuadas libertades políticas, sociales y culturales, podría ser un sistema económico más adecuado para asegurar el bienestar de la mayoría que el capitalismo.

  3. Pero es que con las “adecuadas libertades políticas, sociales y culturales” sería una socialdemocracia.
    No sé en que se diferencia Vietnam de los países capitalistas a parte de esa falta de libertades. Centros comerciales en cada esquina, coches carísimos con chofer, tiendas de Cartier, Bulgari y demás marcas de lujo, colegios privados.
    Lo curioso es que no parece que haya pobreza extrema o al menos yo no la vi. Perdón por la simplicidad que voy a escribir, pero la sensación general que me dio el país es la de que se vive bien allí. Buenos colegios, excelentes mercados repletos de productos fresquísimos que aquí son casi un lujo, farmacias de medicina tradicional muy bien surtidas, jóvenes que cuidan su imagen, gusto por las plantas y los pájaros, mujeres que parecen tener un grado de autonomía y libertad considerable. Digamos que el tono general del país me gustó mucho.
    También tienen serios problemas con el consumo de drogas, el VIH, las ciudades con exceso de tráfico, problemas de aparcamiento (a pesar de que casi todo el mundo va en moto), en fin, nada que no padezcamos también en otros países.
    Me gustó todo. O casi todo, porque hay un pequeño problema: no hay libertad de expresión. Las noticias parecen el parte oficial del gobierno leído por la alferez de uniforme impecable.
    Y claro, esto es un problema, porque el adoctrinamiento no puede ser infalible y todos esos jóvenes que pueblan las ciudades y los pueblos de Vietnam tal vez un día digan basta. O tal vez no mientras la economía crezca, porque da la sensación de que por ahora están bastante satisfechos con lo que tienen.

  4. Yo tuve una sensación muy parecida. Hay riqueza, pero no hay las grandes diferencias que pueden verse por ejemplo en Camboya. Creo que esa es la principal diferencia de Vietnam con los países capitalistas (y no digo de los países que se llaman comunistas, porque a menudo no es el caso). La verdad es que yo tengo sentimientos encontrados respecto a Vietnam, especialmente por la falta de libertades. Pero económicamente su crecimiento probablemente es mucho más equilibrado y beneficioso para la población que el de países más liberalizados. Aunque me sigue sorprendiendo que no haya habido más protestas por esas libertades.

  5. De verdad pensais que en las televisiones de los paises capitalistas, explican todo lo que pasa? Habeis visto algo sobre lo ocurrido con el parlamento y los banqueros de islandia por ejemplo?

  6. No, y he tenido que venir a vivir a Japón para darme cuenta de que en el capitalismo la sociedad tampoco obtiene las respuestas que necesita del gobierno.

  7. Supongo que el comentario se refiere a la falta de libertades, en concreto a la libertad de expresión. Por supuesto que las televisiones de los países capitalistas no explican todo lo que pasa, pero aquí no hablamos de eso (o por lo menos yo no hablaba de eso). Yo hablo de una libertad mucho más individual, que me permita decir o informar sobre algo sin que pretendan ponerme un espía detrás o me amenacen explícitamente (es muy típico lo de “señorita tenga usted cuidado con eso que le puede traer problemas”). La acampada de Barcelona, por poner sólo un ejemplo, ha demostrado que en los países capitalistas también se reprime la libertad de expresión, pero yo me siento sin duda más segura trabajando en Europa que en el Sudeste Asiático (países comunistas o capitalistas por igual).