Sobrevivir

15. febrero 2011 | Por | Categoria: Camboya, Destacados


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Chun Phun, uno de los 50 corredores sobre silla de ruedas que hay en Camboya, enfermó de polio a los dos años.

Hay países en los que la principal preocupación del día es sobrevivir. Camboya es uno de esos países, donde la mayor parte de la gente no sabe cuántos dólares (o rieles) acabarán al final del día en su bolsillo. En un país donde la supervivencia es tan dura, tener una discapacidad o algún «defecto» puede llevar a que el bolsillo acabe vacío todos los días. Camboya es además un país budista, que cree en la reencarnación y en que el presente está determinado por lo que se hizo en el pasado. Si te faltan las piernas, un brazo, o alguien ha decidido tirarte ácido por venganza, seguro que algo malo hiciste en tu vida anterior para merecerlo.

Mucha gente me ha preguntado por la historia que publiqué ayer en Efe sobre los corredores en sillas de ruedas. La mayoría de ellos son gente afectada por la poliomielitis, enfermedad que afecta principalmente a los niños y que causa deformaciones que se concentran en las extremidades inferiores. Hay unas 60.000 personas afectadas por la enfermedad en Camboya, aunque en los últimos años no se han dado casos nuevos gracias a una masiva campaña de vacunación.

Estos atletas han buscado una forma bastante particular de ganarse la vida, aunque tienen un escaso sueldo de 40 dólares, por lo que tienen que esforzarse a fondo para ganar el dinero de las competiciones. Curiosamente, al igual que pasa con los jugadores de voleibol con discapacidades, han conseguido ganarse cierta posición social, lo que para ellos es casi más importante que el dinero.

No suele ocurrir lo mismo con el resto de cientos de miles de personas que se ganan la vida de formas más cotidianas, como vendiendo fruta, conduciendo un moto-dop (que los hay) o reparando mil y un aparatos electrónicos. Otros, los que menos, prefieren el camino fácil y se plantan delante de hoteles, museos o bares de turistas para conseguir unas jugosas limosnas. 

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Thong Kham fue atacada con ácido hace 20 años.

Probablemente quienes lo tienen más difícil son los ciegos y las personas con algún tipo de deformidad. Este último es el caso de las personas que han sido atacadas con ácido, cuya piel y carne se deshace debajo del líquido corrosivo, quedando desfiguradas para siempre. Era el caso de Thong Kham, cuya historia conté hace ya algunos meses en este mismo blog.  Como Thong Kham, la mayoría de ellos no se atreven a relacionarse con otros camboyanos y buscan su medio de vida en organizaciones no gubernamentales o vendiendo cosas a los turistas.

En Camboya tampoco es todo horrible y el sistema tiene una ventaja que no tenemos en Europa: no hay tanta regulación. En general, quien quiera trabajar puede, sin necesidad de darse de alta en Hacienda, pagar impuestos o presentar facturas (se supone que legalmente hay que hacerlo, pero de momento nadie se ha puesto a controlarlo). Sobrevivir, procurarse un pequeño trabajo con el que al final del día haya unos pocos rieles en el bolsillo es más fácil. Prosperar, eso ya es más complicado.

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3 comments
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  1. […] This post was mentioned on Twitter by Toni, Laura Villadiego. Laura Villadiego said: A veces sobrevivir no es lo más difícil… http://bit.ly/gs6nw1 […]

  2. Laura, como siempre, tus artículos son fenomenales. Si cabe quiero gritar ¡ Que bello es vivir!.
    Saludos afectuosos.

  3. La idea que expresas en el último párrafo del artículo es desconcertante.
    Yo que creo que la regulación acompañada de una buena redistribución de los ingresos fiscales son un pilar fundamental para el buen funcionamiento de la sociedad, cuando viajo por países en los que no existe esa regulación tengo dudas. Precisamente porque veo que las cosas son como dices relativamente más fáciles si una persona puede vender frutas, limpiar zapatos, arreglar teléfonos en un «taller» que es una simple mesa plegable en medio de la calle, servir comidas en un puestito de un metro cuadrado, preparar crepes en una plancha montada sobre una biciclta, vender plantas, etc. Millones de personas se ganan la vida con su trabajo en actividades que en los países con más regularización están prohibidas nadie sabe por qué con la excusa de la higiene, por ejemplo.
    Si no hubiese tanto control y tanta prohibición puede que gran parte de los desempleados que hay en nuestros países tuviesen más oportunidades para ganarse la vida por su cuenta.
    Y eso es lo que me desconcierta, que tal vez esté equivocado con mi teoría de la regulación como clave para una sociedad más justa.