El precio de la información

25. marzo 2011 | Por | Categoria: Destacados


periodico1 El precio de la información

Una de las frases que se oye a menudo, cuando se habla de la degradación en la calidad de la información, es que ésta se ha convertido en un negocio que sólo busca la mayor rentabilidad posible. La lógica puede llevar a pensar que es un problema derivado directamente del capitalismo, de los procesos actuales de globalización o de la tiranía del mercado.

En Asia, tienen muy claro que la información tiene un precio. El mercado no tiene nada que ver, sin embargo, con la globalización sino con la propia supervivencia del periodista, que cobra sueldos ridículos, o del informante, que es consciente de que aquello que sabe vale dinero. El que esté más interesado en tener información o en que su información sea comunicada será quien tenga que pagar.

Por supuesto, no toda la información vale lo mismo. En realidad, la mayor parte de ella no vale nada, porque es abundante, y se puede conseguir a través de muchos canales. Sólo hay cierta información muy extraordinaria o procedente de  personas clave que entra en este mercado. Hay que desarrollar entonces cierta pericia para obtenerla sin pagar por ella. En caso de que sea el informante quien tenga que pagar, sólo lo hará si el medio le interesa lo suficiente.

Este pequeño mercado individual no se diferencia mucho del actual sector de la información mundial. La llegada de internet ha hecho que la información sea muy abundante y fácil de obtener, por lo que la gente sólo está dispuesta a pagar por aquello que es extraordinario y de gran valor.  Se han cambiado los roles y ahora es el lector/espectador quien tiene un mayor control de la información y quien busca varios puntos de vista para comprender un problema, mientras que el periodista debe vender sus historias. Y la esencia del mercado no ha cambiado, si los periodistas no buscamos información extraordinaria y de valor que alguien nos quiera comprar estamos condenados a la extinción.

pixel El precio de la información

4 comments
Deja tu comentario »

  1. No estoy de acuerdo (y eso no me pasa a menudo cunado te leo).

    Las noticias que leo de gente que está en Japón me dicen que todo está en calma tensa, que la gente hace lo que puede para colaborar, que nadie se queja más de lo imprescindible. Sin embargo la semana pasada el periódico gratuito de Londres «Metro» sacaba en portada una de tantas fotos de destrucción del Tsunami con el titular «Nos están abandonando a nuestra muerte». No me creo que eso sea en absoluto el sentimiento en Japón, pero un titular del tipo «Japón afronta la crisis de forma constructiva» no vende.
    Tu dices que el lector «busca varios puntos de vista para comprender un problema». Una minoría lo hace. La mayoría escucha al que más grita, al titular más escandaloso, el que conecta más con lo que él cree.
    Si la información se ha degradado es porque todos tenemos acceso a información. para capturar la atención del lector hay que ofrecer algo más que información. Aunque sea un «trade off»

  2. Es cierto que una minoría lo hace, pero una minoría que yo creo que es mucho mayor que antes gracias al acceso a internet. De momento no todos los lectores o espectadores utilizan internet de forma habitual, pero tenemos que acostumbrarnos a que la tendencia será a una mayor fragmentación de la información, es decir, información procedente de muchas más fuentes. Es una opinión, quizá no se cumpla y todo el mundo siga viendo sólo Antena 3 o sólo Telecinco (espero que no).

    Sobre lo del titular de Japón, yo no hablo de qué lee la gente o qué le puede llamar la atención, si no por qué tipo de información está dispuesto a pagar (por desgracia, dudo mucho que a corto plazo los medios puedan sobrevivir sólo de la publicidad). Si ese medio no hubiera sido gratuito (lo cual ya es representativo de que en realidad no se está vendiendo información, se está regalando), ¿habrías pagado por esa publicación al ver esa entrevista, sabiendo, como sabes, a través de internet, que no es la situación real en Japón? Cada vez nos cuesta más vender la información y yo creo que se relaciona con la falta de calidad, precisamente porque los medios han pensado que el trade off era lo que más les beneficiaba. Es posible que un titular llamativo les pueda interesar ¿pero cuánto estarían dispuestos a pagar por ese contenido? ¿cuánto estarían sin embargo dispuestos a pagar por una publicación que saben que les cuenta una versión más realista de los hechos? Quizá yo soy muy optimista al pensar que el lector evoluciona hacia una mayor exigencia, pero si no lo fuera ya habría dejado este trabajo hace mucho tiempo.

    Muchas gracias por seguir leyendo y comentar aunque a menudo no estés de acuerdo.

  3. Me acabo de dar cuenta de que leí mal tu primera frase. Leí «y eso me pasa a menudo cuanto te leo», jajajaja. Aún así, gracias por comentar.

  4. Internet es un mundo amplio de información, toca a cada individuo calificarla de modo subjetivo como importante o no.
    El precio de esta es lo que realmente me trae sumamente molesto por considerar que muchas veces se sobrevalora y por ello se margina a las masas del derecho de alcanzarlos para cambiar su condición; para concluir luego en quienes consideramos pobres ; pues bien, aquí es en donde centro mi punto de vista; en la pobreza, esta no necesariamente es por la carencia de bienes económicos sino más bien, por la incapacidad del pobre de adquirir conocimientos que le ayuden a comprender como funciona la sociedad de la cual es considerado un problema, pero al mismo tiempo sabemos los que tenemos conciencia de ello, que de no ser por su participación en el mercado como consumidores, mucho de lo que hoy dicen es crecimiento económico no seria posible, ya que es en la pobreza no sólo económica, sino la más importante la pobreza intelectual de esta gente; lo que permite el orden establecido dominante y excluyente por mera necesidad de que una clase oligárquica, política y mercenaria permanezcan en la cumbre de la pirámide social.