Duch, la mano ejecutora de los Jemeres Rojos

29. marzo 2011 | Por | Categoria: Camboya, Destacados, Jemeres Rojos


 Segundo día de la apelación a la sentencia de Duch. Hoy, tal y como estaba previsto, la Fiscalía ha pedido cadena perpetua conmutable a no menos de 45 años por la detención ilegal que Duch. La defensa ha seguido defendiendo la absolución basándose en que el tribunal no tiene jurisdicción sobre Duch, aunque al mismo tiempo ha pedido una pena de 15 años de prisión (lo que implicaría que sólo tendría que cumplir tres más).  Como ha sido un día agotador, más intenso que el primero, y que hay poco cosa más que añadir a la nota de Efe (ver link precedente), aprovecho para incluir un perfil de Duch que escribí el día antes de que se desvelara su sentencia en julio de 2010.

La mano ejecutora de los Jemeres Rojos

duch Duch, la mano ejecutora de los Jemeres Rojos

“Camarada, más vale una Camboya poco poblada que un país lleno de incapaces”. En 1971, Duch ya tenía muy clara la política de los Jemeres Rojos. Quien no sirve, no merece ser guardado. Quien traiciona, debe ser asesinado. François Bizot, etnólogo y uno de sus más célebres prisioneros, arrancó estas palabras a Kaing Geuk Eav, el verdadero nombre del guerrillero, en una de las conversaciones que mantuvieron durante el cautiverio del francés y que plasmó posteriormente en su libro “El portal”. Cuatro años después, cuando los Jemeres Rojos tomaron Phnom Penh en 1975, Duch se convertiría en el director adjunto, primero, y responsable máximo, después, del S-21, la mayor prisión del régimen comunista que gobernó Camboya entre 1975 y 1979. Esta utopía de autarquía agraria acabaría con la vida de 1,7 millones personas por hambre, enfermedades y asesinatos. De ellos, al menos 12.000 murieron entre las paredes gestionadas por Duch, lo que convirtió al S-21 en el mayor matadero del país.

Duch, como otros tantos Jemeres Rojos, ejerció como profesor durante los años previos al alzamiento comunista. Nacido en 1942, se unió al Partido Comunista de Camboya en 1967 y poco a poco fue escalando puestos en la jerarquía del partido. Durante la guerra civil que enfrentó a los Jemeres Rojos y al gobierno republicano de Lon Nol entre 1970 y 1975, Duch se convirtió en un destacado guerrillero, lo que le valió posteriormente su ascenso como responsable del S-21.

Tras la caída de los comunistas, fue repudiado por el número dos del régimen, Nuon Chea, quien le acusaba de no haber sido capaz de deshacerse de todos los documentos contenidos en Tuol Sleng, nombre de la escuela que albergó el S-21. Comenzó así una vida de paradojas, que le llevaron a convertirse en profesor de inglés y de matemáticas en un campo de refugiados y posteriormente a trabajar en una asociación cristiana. En 1999 el periodista Nic Dunlop lo encontró en Samlaut, al norte de Camboya, donde Duch trabajaba como director de Educación. Fue entonces detenido por las fuerzas armadas y enviado a prisión, donde ha pasado los últimos 12 años.

Duch, a pesar de no ocupar un lugar clave en la estructura jerárquica del régimen, fue una pieza fundamental en la política de purgas, lo que le ha valido las acusaciones de crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, homicidio y tortura. También ha sido el único acusado en reconocer sus crímenes y el único que ha pedido perdón. Treinta y un años después de la caída del régimen, será también el primer Jemer Rojo en conocer su sentencia por ser la mano ejecutora del cruento régimen comunista.

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  1. Es una historia imposible de asimilar por su dureza…

  2. […] muchas de las muertes, han despertado un mayor interés que el primer juicio, el que sentenció a Duch, director de la prisión S21, a 35 años de prisión. “Nosotros sólo esperamos que nos […]

  3. […] Duch, la mano ejecutora de los Jemeres Rojos […]

  4. […] muchas de las muertes, han despertado un mayor interés que el primer juicio, el que sentenció a Duch, director de la prisión S21, a 35 años de prisión. “Nosotros sólo esperamos que nos […]