El enfado de Nuon Chea (y de los camboyanos)

13. julio 2011 | Por | Categoria: Camboya, Destacados, Jemeres Rojos


nuonchea1 El enfado de Nuon Chea (y de los camboyanos)

Aunque ya han pasado dos semanas desde que empezara el gran juicio a los Jemeres Rojos no quería dejar de publicar un pequeño resumen de las cuatro jornadas que pasé en el Tribunal escuchando los numerosos argumentos jurídicos que los cuatro líderes vivos del Jemer Rojo tienen para no ser juzgados.

Aunque la mayor parte de las sesiones se dedicaron al caso de Ieng Sary, antiguo ministro de Asuntos Exteriores, fue Nuon Chea, ideólogo del régimen, quien se mostró más enfadado por verse en el banquillo de los acusados.

“No estoy contento con esta audiencia”, aseguró el Hermano Número 2 antes de abandonar la sala pocos minutos después de comenzar la primera sesión. Ataviado con un espeso gorro y unas oscuras gafas de sol, tomó la palabra al principio de cada jornada para anunciar al tribunal que se marcharía hasta que sus quejas no fueran discutidas.

El motivo del enfado de Nuon Chea era su lista de testigos que, según su defensa, no incluye nombres clave para entender lo que ocurrió durante el régimen comunista. El hermano número 2 se queja así de que algunos de sus testigos propuestos han sido desechados por el tribunal sin ni siquiera ser entrevistados.

Ieng Sary, por su parte, ha negado al tribunal el poder para juzgarle, ya que no puede ser encausado dos veces por el mismo crimen. El antiguo ministro de Exteriores ya fue juzgado en 1979, junto a Pol Pot, el líder del régimen, y sentenciado a muerte por genocidio. Esa muerte fue perdonada por una amnistía en 1996, otro de los argumentos que Ieng Sary esgrime para no poder ser enjuiciado.

La defensa de Ieng Sary ha esgrimido además que algunos de los cargos impuestos a los acusados, concretamente el de crímenes de guerra según la Convención de Ginebra de 1949 y el de persecución religiosa, asesinato y tortura según el Código Penal de 1956, han prescrito. Khieu Samphan, jefe de Estado durante el Jemer Rojo, e Ieng Thirith, ministra de Asuntos Sociales y mujer de Sary, se mostraron de acuerdo con la reducción de cargos.

Por supuesto que Nuon Chea, uno de los principales responsables de los dos millones de muertes durante el régimen que gobernó Camboya entre 1975 y 1979, se haya mostrado tan altivo durante el juicio ha sido considerado por las víctimas como una falta de respeto. “Es una broma”, decía Youk Chhang, presidente del Centro de Documentación de Camboya. La actitud del resto de acusados tampoco ha sentado bien entre las víctimas del régimen. Tan sólo Khieu Samphan se ha mostrado colaborativo y ha asegurado que intentará “desde el fondo de mi corazón que la verdad sea totalmente revelada”.

Han sido treinta años de espera para verlos sentados en un banquillo y para muchos ha sido decepcionante. Ahora, el principal miedo es que durante las próximas vistas los grandes líderes del Jemer Rojo se nieguen a dar la información que  llevan tanto tiempo aguardando o que mueran antes de hacerlo. ¿Hasta dónde crecerá el enfado de los camboyanos?

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2 comments
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  1. Hola!

    Por curiosidad, ¿vives en Phnom Penh?

  2. Sí, vivo en Phnom Penh :)