Un repaso (personal) al 2012

26. diciembre 2012 | Por | Categoria: Destacados, Diarios


Durante los últimos dos años, cuando se acercaban estas fechas, publicaba un resumen de los eventos más importantes del año en Asia. La tarea no era muy complicada, puesto que durante el resto del año hacía resúmenes semanales y sólo tenía que elegir lo más interesante. Sin embargo, realizar los resúmenes semanales sí que me llevaba más tiempo y los nuevos proyectos profesionales me obligaron a abandonarlos. Así que hay que cambiar de registro.

Hasta ahora, nunca había publicado un post sobre lo que había sido MI año. Sin embargo, sí que solía hacer un pequeño balance en el aniversario del blog que, en cualquier caso, era una fecha muy próxima, a principios de diciembre. Este año no he podido ni siquiera publicar ese balance, ya que estaba de viaje para trabajar sobre algo que contaré más adelante.

El último año ha sido complicado. Dejé Camboya a mediados de año, algo que no anuncié demasiado en el blog, quizá porque una parte de mí se quedó en el país en el que había pasado los 2 años y medio anteriores. Ahora vivo en Bangkok, un cambio necesario para iniciar la nueva etapa profesional que quería emprender, pero que no he hecho sin cierta pena.

Tras tanto tiempo en Camboya, tenía nuevas inquietudes y quería centrarme en ellas. O quizá no eran tan nuevas. A veces piensas que cambias mucho con el tiempo. Entonces relees lo que escribiste tiempo atrás y te das cuentas de que ciertas cosas siguen igual. En el primer aniversario de El Mundo Desencajado, en 2010, escribí lo siguiente:

La profesión del periodista, dicen, pasa por una profunda crisis que la obligará a reinventarse. Estoy de acuerdo. Los más agoreros arguyen, sin embargo, que los periodistas sobran en una sociedad que sólo quiere consumir información ligera y que no tiene tiempo de reflexionar. Nada más lejos de la realidad. Durante este año mucha gente ha abierto debates interesantes en este blog y otros han sido más personales, a través del correo o de Facebook. Estoy convencida de que mucha gente necesita (y quiere) conocer mejor el mundo en el que vive y aportar su grano de arena para que sea más razonable.

Mi principal preocupación ha sido trasladar la idea de que lo que hacemos en un país puede tener una consecuencia directa en otro, a veces fatal en lugares subdesarrollados. Comprar una camiseta u otra puede hacer que una persona cobre un salario que roza la miseria o un sueldo digno. Apoyar ciertos programas de desarrollo puede ser más perjudicial que beneficioso. Y así un largo etcétera.

En realidad, la fórmula es compleja y creo que la única forma de enfrentarse a ello es con una mayor transparencia en la información. Exigir que se incluya en los productos no sólo la procedencia sino las condiciones en las que ha sido fabricado, obligar a las empresas a hacer públicas sus cuentas en países en desarrollo y a pagar sus impuestos o saber a qué se destina la ayuda al desarrollo y evitar que se use como un arma política es absolutamente necesario. No soy optimista en que se pueda conseguir a corto plazo, especialmente si no se incluye entre las reivindicaciones de la población.

Podría haber escrito esos mismos tres párrafos hoy y me hubiera sentido igual de identificada. No me ocurre lo mismo a menudo. Sin embargo, esas frases que escribía hace dos años se han convertido durante los últimos meses en algo más concreto, en el proyecto Carro de Combate, un blog en el que vamos desgranando información sobre el origen de los productos. El principal objetivo es hacer llegar a los lectores la parte oscura de los procesos productivos o comerciales, toda una serie de externalidades negativas, como abusos laborales, contaminación o acaparamiento de tierras, que tienen su expresión más cruda en el trabajo esclavo.

Durante los últimos meses, hemos hablado de conceptos generales y hemos comenzado a analizar algunos sectores concretos. Sin embargo, no ha sido hasta hace unas semanas que hemos iniciado nuestra primera investigación en profundidad, en este caso, sobre el origen del azúcar. Para ello, hemos iniciado una campaña de crowdfunding, que ya anuncié aquí en su momento, y que sigue en marcha. Seguimos buscando mecenas, porque cualquier ayuda es esencial para que podamos realizar la investigación.

También, como muchos sabéis, hemos reformado el blog de Miradas de Internacional y desde el pasado mes de marzo un equipo de unos 15 colaboradores fijos y algunos esporádicos analizamos noticias de actualidad y realidades que se han quedado fuera de los medios.

El año ha sido en realidad mucho más que esto. Viajes a Birmania, Malasia, Singapur, Sri Lanka… Búsqueda nuevos medios en los que colaborar y de nuevos esquemas para no tener que abandonar el periodismo. Un año duro pero del que ya se van viendo frutos. Y con todo esto, este año tengo la espina clavada de no haber podido dedicarle suficiente tiempo a este blog.  Aún así, el blog ha tenido 10.000 visitas más que el año pasado y ha superado las 42.000. Y os doy las gracias por ello. Sin duda, espero poder resarcirme este año y empezaré sustituyendo esa lista que solía hacer de fin de año por varios posts de análisis sobre algunos de los aspectos del año en Asia que me parece más importante destacar.

Por último, como a muchos curiosos les suele gustar saber qué es lo que más triunfa en cada blog, os dejo una lista con los posts más leídos este año:

Os dejo con la peculiar felicitación navideña que hemos hecho en Carro de Combate.

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4 comments
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  1. Mucha suerte para el 2013!

  2. ¡Felices Fiestas, Laura!

    Te deseo todo lo mejor para 2013, en lo personal y en lo profesional. Somos muchos los que leemos tu blog, así que ánimo para seguir escribiendo el año que viene.

  3. ¡Gran 2012! Muchas gracias por el gran trabajo que haces

  4. Gracias Laura. Porque profesionales como tu conseguís que a los que nos gustaba la actualidad internacional, nos guste aun mas. Te deseo lo mejor para el 2013