Un 2013 con nuevos líderes en Asia (II)

5. marzo 2013 | Por | Categoria: Destacados


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La situación de los rohingyas en Birmania será uno de los puntos calientes este año. / Digital Democracy

Como ya había anunciado en la primera parte de este artículo, la segunda la dedicaré a cuáles serán los puntos que habrá que tener en cuenta durante los próximos meses en Asia. Las últimas semanas están siendo complicadas para mí por la investigación que estamos haciendo sobre la industria del azúcar en Carro de Combate, pero no quería dejar de escribir este post. Es una opinión personal, más que un análisis concienzudo, de cuáles serán los principales puntos de interés este año.

1. La lucha por las islas en Asia:

Sin duda, lo que marcará Asia durante este 2013 serán las tensiones entre varios países asiáticos por varias islas y peñones en la zona. Hice ya un repaso a esos conflictos en Miradas de Internacional, pero el que más preocupa es el que enfrenta a China y Japón por las islas Senkaku/Diaoyu. Las posibilidades reales de un conflicto son escasas, pero no nulas. En la primera parte del artículo ya hablé de cómo los cambios en los líderes, muchos con un perfil más nacionalista podrían decantar la balanza hacia uno u otro lado.

2. El Sudeste Asiático toma fuerza:

El interés de la región se está desplazando poco a poco hacia el Sudeste Asiático que es ahora percibido como un socio económico de peso que prepara además la integración de sus mercados para el año 2015. Una buena muestra de ello es que el nuevo primer ministro de Japón, Shinzo Abe, eligió Vietnam, Tailandia e Indonesia para su primer viaje al extranjero. El Sudeste Asiático tiene algunas de las economías más pujantes en la actualidad y la integración convertirá a la región en un mercado muy interesante de más de 600 millones de consumidores.

3. El polvorín birmano:

Otra de las razones por las que el Sudeste Asiático es interesante es Birmania y su reciente apertura política.  El mundo se ha quedado maravillado durante los dos últimos años por las rápidas reformas que el nuevo gobierno ha puesto en marcha tras cinco décadas de una brutal dictadura militar. Sin embargo, no todo es de color y Birmania sigue inmersa en luchas tribales que pueden desestabilizar el país. El conflicto con los kachin ha estado abierto desde junio de 2011 y, aunque parece que las negociaciones avanzan, aún no hay acuerdo entre el KIO (Kachin Independence Organization) y el gobierno.  Sin embargo, la crisis de los rohingyas, a los cuales se les niega la nacionalidad y que están siendo confinados a poco menos que un apartheid en el este del país, será el asunto que ponga más en peligro no sólo la propia transición sino la imagen del país (y también de la líder opositora Suu Kyi que se niega una y otra vez a tomar partido) en el exterior.

4. Elecciones en Malasia

Malasia celebrará elecciones este año y tendrá que ser antes de finales del mes de junio. Los comicios prometen ser tensos, ya que los resultados estarán más ajustados que nunca. Además, entrará en juego un movimiento cada vez más extendido que pide un sistema electoral más justo y que está encabezado por el movimiento Bersih 2.0 (limpio 2.0). En los últimos 50 años, ha habido en Malasia 12 convocatorias de elecciones nacionales. Según la mayor parte de los analistas, ninguna de ellas ha sido libre ni justa. Como consecuencia, el gobierno ha estado siempre controlado por un único partido, el United Malays National Organisations (UMNO), aunque a través de diferentes coaliciones (ver más sobre política de Malasia). Los movimientos como Bersih quieren acabar con eso y piden medidas concretas como usar tinta indeleble en las votaciones, para que las papeletas no puedan ser manipuladas. Además, Malasia es un país con un frágil equilibrio social en el que las minorías china e hindú perciben que la mayoría musulmana hace y deshace en su propio beneficio (ver el post que escribí sobre la sociedad en Malasia). Tienen buenas razones para pensarlo, ya que la legislación es bastante racista (empezando con que cada persona tiene que figurar con una raza y una religión  y es ilegal mezclarse) y la victoria de nuevo del UMNO puede ser vista con muchos recelos. Por último, las tensiones religiosas pueden reaparecer, especialmente entre musulmanes y cristianos.

5. India

India se encuentra en un momento complicado, tanto económica como socialmente. India sigue teniendo problemas para transmitir su desarrollo económico al bienestar de la gente y la tensión por asuntos como la corrupción se va incrementando. La explosión por las violaciones a mujeres supondrá también un reto importante para el gobierno, que tiene que demostrar que es capaz de hacerle frente, aprobando no sólo  leyes, sino implementándolas. Económicamente, India tendrá que enfrentarse a la inflación, que le causa quebraderos de cabeza frecuentes, y a las dificultades para recuperar los altos índices de crecimiento de épocas anteriores.

6. China y la contaminación:

Siendo la principal economía de Asia y con la población más grande del planeta, muchas cosas se pueden decir sobre China. Sin embargo, creo que no sólo durante este año, sino también durante los próximos, la cuestión medioambiental será la más sensible en China. El país asiático cambiará oficialmente en este mes de marzo a sus líderes del Partido Comunista que, sin duda, tendrán que hacer frente a esta cuestión de manera urgente, muy especialmente después de la crisis de polución que hubo en Pekín hace unas semanas o después de reconocer hace una días puntos negros de cáncer debido a la contaminación. El malestar de la población por esta contaminación no le saldrá gratis al gobierno.

7. Bangladesh y Mongolia

Como cada año, toca hacer la quiniela sobre cuáles serán los países que mejor se comportarán económicamente. La firmas de inversión parecen decantarse por Indonesia en las recomendaciones de dónde poner el dinero. Sin embargo, probablemente por cuestiones de potencialidad, serán otros dos países los que experimentarán un mayor crecimiento económico: Bangladesh y Mongolia. El primero ya es el principal productor mundial textil, gracias a la huida de los fabricantes de China por el incremento de los salarios. Sin embargo, la  «Marca Bangladesh» está demasiado manchada por las terribles condiciones laborales  que pesan en el país y el gobierno tendrá que hacer frente a una mejora general en el sector (para la que ya ha iniciado conversaciones). Tampoco habrá que perder de vista la polarización política en el país que se está manifestando con fuerza desde hace algunas semanas en unas protestas que han costado la vida de más de 60 personas. En el caso de Mongolia, será la minería la que seguirá impulsando el crecimiento económico.  Sin embargo, los intereses son demasiado apetecibles y no vendrán sin controversia. En las últimas semanas, el gobierno de Mongolia y la empresa minera Rio Tinto han tenido varios encontronazos por la gestión de la mina de oro y cobre más grande del mundo. Las diferencias económicas están además creciendo en el país, por lo que aumentarán también las tensiones entre la ciudadanía.

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