El Sultanato de Joló y las relaciones entre Filipinas y Malasia

5. junio 2013 | Por | Categoria: Conflictos en Asia, Destacados, Filipinas, Malasia


Hace algo algo más de tres meses, un grupo armado de unos 200 milicianos filipinos invadió la región malasia de Sabah, en el noreste del país. Los guerrilleros reclamaban la devolución de la región al Sultanato de Joló, un reino aparecido en la Edad Media y que controlaba parte de la isla de Borneo y varios archipiélagos ahora pertenecientes a Filipinas. La disputa, que apenas ha aparecido en los medios en español, surgió como una invasión un poco cómica, de apenas 100 guerrilleros, pero se enquistó en la ciudad de  Lahad Datu y ha dado más de un dolor de cabeza a Kuala Lumpur (Malasia). La violencia estalló el 1 de marzo, y aunque no hubo grandes combates, murieron más de 70 personas. El gobierno de Kuala Lumpur envió aviones y lanzó una ofensiva por tierra que hizo que los guerrilleros se dispersaran por las plantaciones de palmas aceiteras que hay en la región, lo que ha dificultado el final del conflicto. El sultán de Joló ha asegurado que todavía hay más de 1.000 combatientes utilizando «tácticas de guerrilla» contra las fuerzas malasias y que el próximo 23 de junio se decidirá si se retira el alto el fuego ahora vigente. Las fuerzas del sultán siguen sin tener muchas posibilidades de ganar, pero, sin duda, el episodio le ha recordado al mundo que la situación de esta región no está ni mucho menos resuelta.

Los orígenes del sultanato de Joló

El sultanato de Joló (dicho Sulu en inglés) fue fundado en 1457. El centro del sultanato era entonces la isla de Joló, situada entre Malasia y Filipinas y que ahora pertenece a este segundo país. Sin embargo, la región ahora en disputa perteneció hasta el siglo XVIII al Sultanato de Brunei, que se la cedería al sultán de Joló en 1658. La llegada de las potencias coloniales complicó la situación. A partir de 1851, el sultanato de Joló quedaría bajo administración española bajo la forma de un protectorado. Así es como se incorporaría de facto al territorio filipino, situación que se ha mantenido hasta ahora. La excepción sería la región ahora en disputa, Sabah.  En 1878, el sultán de Joló firmó un acuerdo con la Compañía Británica de Borneo del Norte para explotar la región por una cantidad anual de dinero. Incluso, hoy en día, Malasia sigue pagando unos 5.000 ringgits (unos 1.250 euros) al sultanato por el mismo concepto. Ese contrato decía además que «los derechos y facultades de arrendamiento no se transferirán a otra nación o otra empresa de otra nacionalidad, sin el consentimiento del Sultanato de Brunei y el Sultanato de Joló».

Sulu archipelago El Sultanato de Joló y las relaciones entre Filipinas y Malasia

Mapa del archipiélago de Joló./ Kleomarlo

Tras la II Guerra Mundial, el Reino Unido abandonó la zona y Malasia se volvió un país independiente. Incorporó entonces (en 1962 a través de un referendum) parte de la isla de Borneo, con la región de Sabah incluida. El resto del sultanato de Joló siguió perteneciendo a Filipinas, quien cada vez era más reticente a reconocer a los sucesivos sultanes. El último sultán reconocido, Mahakutta Kiram, murió en 1986. Sin embargo, a pesar de esta reticencia, los gobiernos filipinos sí que han reclamado parte de la isla de Borneo como herencia del Sultanato de Joló, e incluso el presidente Ferdinand Marcos preparó un plan militar para recuperar la región de Sabah que fue descubierto antes de ser puesto en práctica.

Un cambio en la posición de Filipinas

El actual conflicto ha manifestado un cambio en la postura de Manila. El presidente Benigno Aquino no ha mostrado su apoyo a la invasión e incluso amenazó a los guerrilleros con perseguirlos en la justicia cuando volvieran a Filipinas. No en vano, Manila ha iniciado recientemente un proceso de paz con el Frente Moro de Liberación Islámica para acabar con un conflicto que ha durado 40 años y que ha costado la vida a más de 120.000 personas. El acuerdo prevé la creación de una región autónoma de Bangsamoro, en el extremo suroeste del país, que incluye de hecho al propio archipiélago de Sulú.

De hecho, muchos analistas apuntan a que ha sido este proceso de paz el que ha impulsado la invasión, cuando los fieles al sultán han visto que el gobierno de Filipinas no reclamaba para la nueva región autónoma la zona de Sabah antiguamente parte del sultanato.

Las implicaciones de la disputa por Sabah

Aunque Filipinas se ha mostrado del lado de Malasia, el conflicto puede tener repercusiones en sus relaciones. Así, el sultán de Joló ha anunciado que va a demandar a Malasia ante la Corte Internacional de Justicia. Sería, en realidad, la tercera vez que el sultanato presenta la disputa antes instancias internacionales, tras los intentos en 1992 en la ONU y en 2004 en la propia CIJ. De momento, ambos recursos están sin resolver. Además, la represión de las autoridades malasias no ha gustado además al gobierno filipino que ha pedido un «trato humanitario» a sus ciudadanos.

Sin duda, las escaramuzas y el hecho de que muchos de los guerrilleros sigan escondidos en la región tendrá consecuencias en la vida de las comunidades locales y afectará sin duda al turismo, una de las principales fuentes de recursos de la zona.

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